Sabemos que el envejecimiento no debe ser sinónimo de pérdida de vitalidad si no como una etapa para cosechar cuidados y bienestar. Pero hay que tomar en cuenta que el tiempo pasa y trae consigo cambios que son naturales en nuestro cuerpo y que nos hacen más propensos a ciertas condiciones de salud.
Tener en cuenta estas enfermedades no es para alarmarse, sino para actuar a tiempo.
A continuación compartimos las patologías más comunes y cómo se pueden abordar.
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Hipertensión arterial, el enemigo silencioso:
Es la condición más común, se produce cuando la presión de la sangre contra las paredes de las arterias es demasiado alta.
Es importante mantener una dieta baja en sal y mantener una rutina realizando caminatas diarias, pasos sencillos que marcan una gran diferencia.
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Artrosis y artritis:
Los dolores y la rigidez en las articulaciones son causados por el desgaste de los cartílagos o la inflamación de las articulaciones, afectan considerablemente la movilidad.
Existen actividades que ayudan a mantener la flexibilidad sin impactar las articulaciones, así como el yoga y la natación.
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Diabetes tipo 2:
Aparece cuando el cuerpo no procesa correctamente el azúcar en la sangre. Es importante detectarla a tiempo para evitar posibles complicaciones en la vista o en los riñones.
Se debe mantener en control periódico de glucemia y adicionalmente una dieta balanceada son la clave para mantenerla a raya.
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Enfermedades neurodegenerativas, Alzheimer y Parkinson:
Son dos condiciones que afectan directamente la memoria, el pensamiento o el movimiento, convirtiéndose en grandes desafíos para los familiares.
Realizar actividades que mantengan la mente activa, como la lectura, juegos de mesa además de socializar, son fundamentales para evitar el deterioro cognitivo.
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Problemas visuales y auditivos:
La pérdida de la visión y la audición gradual, como las cataratas o la presbiacusia son enfermedades frecuentes y que pueden provocar el aislamiento de la persona que lo padece si no se trata a tiempo.
No hay que dejar pasar las revisiones anuales con los especialistas, como el oftalmólogo y el otorrino, permitiendo que la persona siga conectada con su entorno.
En esta etapa, la salud emocional es tan valiosa como la física. La depresión y la soledad también son «enfermedades» que debemos prevenir con amor y presencia.
Contenido validado por el equipo de Residencia Parqueluz, especialistas en bienestar para la tercera edad en Valencia y Catarroja.
